lunes, 18 de mayo de 2015

Son más de lo que imaginas "V Milla Barceló"

El pasado fin de semana tocaba desplazarse a la isla hermana de Fuerteventura para correr la V Milla Barceló, una carrera que se consolida en el calendario de Canarias, aprovecho para felicitar a la organización, a todo el equipo Barceló Hotes & Resorts, y en especial al amigo Pablo Ojea como responsable de la carrera, por la excelente organización. Una carrera digna de estar en el calendario nacional, esperamos que sea el siguiente paso. Sigan trabajando así y apostando por el deporte, en especial con el atletismo.


Con lo que respecta a la carrera, había mucho nivel, además era Milla Campeonato de Canarias de Ruta en categorías menores,  muchas pequeñas promesas,  que pronto estarán en la elite. Para motivarlos, estaban caras conocidas como Yanira Soto (subcampeona de España de pruebas combinadas) y madrina de la prueba, Jonay Jordán (subcampeón de España de pruebas combinadas) o José Carlos Hernández (Olímpico en Maratón en Londres 2012)


La milla en la categoría Reina se presumía rápida, dado el nivel de atletas que tomarían la salida, Tinguaro Quintero (subcampeón de Canarias de 1500 m.),  Antonio González “Lucho” (Campeón de Canarias Juvenil de 3000 m.),  Salah Chehaib o Rafa Trinidad, atletas de gran nivel.


Esa era la categoría que me tocaba correr, allí estaba tras la línea salida, sin presión, se daba el pistoletazo  y… sorprendentemente la carrera era táctica, los favoritos se miraban unos a otros y nadie tiraba. A lo que decidí poner un ritmo más vivo para evitar sustos al final de la carrera con los atletas más jóvenes, siempre en el grupo de cabeza con muy buenas sensaciones, hasta que los favoritos decidieron poner un ritmo endiablado a lo que yo no pude responder.


Finalmente me tuve que conformar con una muy buena sexta plaza y tercero en la categoría senior.


Felicito  a “Lucho” por la victoria, a Tinguaro Quintero por el segundo puesto y a Salah por ser tercero, como no al amigo Rafi Trinidad por la medalla de chocolate (cuarto),  estaba contento ya que me había ganado el duelo particular, pero tranquilidad, “ganó la batalla, pero no la guerra” y las cosas no son como empiezan sino como terminan.


Dar las gracias a todo el personal del Barceló Fuerteventura Thalasso Spa, por la amabilidad y hospitalidad en todo el fin de semana.



jueves, 14 de mayo de 2015

Todo parecía un sueño

Domingo 10 de Mayo del 2.015, 08.30 a.m., mañana siguiente de la Disco Night Urban Race. Me desperté con la sensación que todo lo que había pasado en la noche anterior era un agradable sueño, pero al abrir los ojos, ver el trofeo y la medalla de Campeón de Canarias de 5 km. en Ruta, una enorme sonrisa se dibujó en mi cara y en ese momento me di cuenta que era realidad. Todo el esfuerzo y perseverancia que había puesto en la carrera,  había merecido la pena, había conseguido mi objetivo,  volver a ser YO.


Todo comenzó el viernes con la recogida de dorsales; algo más nervioso de lo habitual, sin duda había pasado bastante tiempo desde la última carrera en  asfalto,  y no sabía que iba a encontrarme. Tras desconectar un momento, tocó merienda con los compañeros en la “Hamburguesería Tentempié”,  aprovecho estas palabras, para agradecer su apoyo.

Después de descansar toda la noche, desperté sin nervios,  estaba claro el trabajo estaba hecho, era consciente de mis limitaciones dado el tiempo que estuve sin competir, pero no sentía miedo.

Se acercaba la hora de la verdad… poníamos el dorsal en la camiseta roja del Adal Lanzarote, Club al que pertenezco e intento ayudar poniendo mi granito de arena.


A media tarde nos dirigíamos a la zona de carrera, se respiraba un buen ambiente, muchas personas me deseaban suerte, y yo en mi cabeza, solo pensaba que otra vez no podía fallar… por ellos, por todos los que me habían acompañado durante este tiempo y estaban allí para alentarme.


Sonó el disparo de la salida, sin dudarlo me fui en el grupo de cabeza, buenas sensaciones transmitían mis piernas y mi cabeza sólo pensaba en hacerlo bien, no podía fracasar.

Sin saber como, me había escapado con Yeray Ramos, buen amigo, que en el kilómetro tres decidía cambiar fuerte. Sabía que su actual estado de forma era muy fuerte y decidí no seguir su ritmo.  Algunos pensarán que fui conservador, pero era lo planificado con mi entrenador Jorge Torres.  Durante  la semana me había dicho, “disfruta de la carrera y a contar para ser Campeón de Canarias”.  Llegando a la final me pasó otro atleta,  a pesar de que tenía buenas sensaciones no me arriesgue a ir con él, estábamos todos muy cerca, y se me planteaban dudas, y tenía claro que no podía decaer…  me conformé con ser tercero, pero como me había dicho el míster, “Campeón de Canarias”.



Llegar a meta en casa,  fue una locura, solo escuchaba, gritos, aplausos… fue todo un subidón, crucé la línea con una rabia mezclada alegría, fueron muchos meses sin poder disfrutar de lo que me más gusta, noches sin dormir,  enfados conmigo mismo, ira, decepciones, pero tuve el coraje de seguir luchando y el claro ejemplo de que está  prohibido rendirse,   fue el resultado final.

Fue una noche de mucha alegría, risa, entusiasmo, fiesta,  me hacía una cura de autoestima.



Dedico la carrera, a mi familia, amigos, compañeros de entrenos,  que nunca dejaron de confiar en mí y me dieron muchos ánimos para seguir entrenando duro. No quiero olvidarme de los patrocinadores (Líneas Marítima Romero, Barceló Hotels & Resort, Deportclinic, Fisosan, Tripasion),  que nunca dudaron de mi y siguen apostando para que consiga los objetivos.

Y como no, también te dedicó la carrera a ti, que como ya he dicho en otras ocasiones, me animas desde el cielo.

Muchas palabras de aliento después de la carrera, pero voy a resaltar las de esa  persona que siempre está en todos los momentos Mi Padre “Lo más importante es no rendirse cuando las cosas no salen y levantarte cuando te caes, estamos orgullosos por eso, ganar o perder forma parte del deporte”

Ahora toca seguir entrenado duro, quedan muchos objetivos por cumplir…, y se que con trabajo y constancia llegaré a conseguirlos.


martes, 5 de mayo de 2015

Una Carrera especial


Llega una carrera con mucho significado, una prueba con mucho valor sentimental, recordar todo lo vivido hace dos años en su primera edición, se me ponen los pelos de punta, se me saltan las lágrimas y se me estremece el corazón.


“Va por ti, Mamá” decía, mirando al cielo mientras cruzaba la línea de meta, desvanecido entre lágrimas  de emoción. Ese pequeño instante siempre recordaré, a igual que tampoco se me olvidará el inmenso detalle de mi gran amigo Marcos Delgado, speaker de la prueba en aquella ocasión, animándome con la siguiente frase minutos antes de dar la salida: ¡VÍCTOR GUADALUPE, DEDICA LA CARRERA A QUIEN TÚ SABES!


Si a todo esto añadimos que era la víspera del Día de la Madre.  Estaba en el lugar y  era el momento oportuno para poder dedicárselo a ella,   Mi Madre,  mi gran apoyo, mi amiga, mi confidente, mi aliada…; que había fallecido un mes antes.



Un año más estaré en la línea de salida,  con la misma ilusión y emoción.  En esta ocasión he decidido correr los 5 km,  dado que es Campeonato de Canarias en ruta y después de mucho tiempo, tenía que volver a disputar un Campeonato y cual mejor que este, que puedo dedicártelo a ti, que me lo has dado todo.

Cómo no voy a llevar esta prueba en mi corazón, si sólo tengo buenos recuerdos de ella.  Sábado me pondré tras la salida nuevamente y disfrutaré de cada paso por la calles de Arrecife  sabiendo que tú me estarás viendo y animando desde el cielo, como siempre haces.


Ya está aquí la Disco Nignt Urban Race 2015.





Que seria de mi...

Van pasando los años, y llega un momento en la vida en el que pienso, qué hubiese sido de mí si no te hubiese conocido..., qué hubiese pasado si siendo niño no me hubiesen regalado esas zapatillas y empezase a dar grandes zancandas…., qué  sería yo… sin el atletismo.


La sensación de libertad y no pensar en nada más que correr y que la brisa roce mi cara es  lo que hace que me olvide de todo lo que ocurre a mi alrededor, cambio mis problemas por la camiseta y el pantalón corto.


Lesiones, ojeras, sudores fríos, sentir como el cuerpo se desvanece, es el día a día… te levantas con la ilusión de salir a entrenar para esa nueva competición que está por llegar, entras a la pista, a veces estás sólo y te pones a luchar por una nueva meta, encerrado en tu pequeño mundo, a eso es a lo que llamo “la fortaleza de la soledad”.



Llega el momento de ponerse tras la línea de salida, se me tensan los músculos, pero eso no impide que salga con el propósito de darlo todo, por mi familia, por mis amigos, pero sobre todo por mi… con desbordada emoción y lágrimas de sangre alcanzo la meta, no siempre siendo el primero, pero siempre siendo yo… 


   amando el atletismo.

lunes, 27 de abril de 2015

Un gran regalo

A pesar de ser considerado como un deporte individualista y solitario, el atletismo me ha hecho un gran  regalo del que me siento afortunado, los amigos de verdad.



Empiezan siendo simples compañeros de entreno,  que te ayudan en el día a día. Con el tiempo, el roce hace el cariño y nos convertimos en inseparables, haciendo durante el rodaje grandes alegatos de las pequeñas historias cotidianas. 
Te levantas con el deseo de que llegue el momento para volver a vernos y continuar la conversación sin terminar del día anterior.


Esos amigos que nunca te fallan, que te levantan en los peores momentos y se alegran cuando algo te hace feliz,  pasan a ocupar un lugar en tu corazón y acaban formando parte de tu familia, de esa familia que no fue impuesta, sino que la vida hizo que tú eligieses. 




“Llega uno, luchamos todos” 

Buen lema de compañerismo. Por eso, ni los años ni la distancia hacen que se pierda el sentimiento de amistad, los verdaderos amigos siguen estando ahí,  puedes confiar en ellos, y cuando se vuelven a encontrar se paraliza el tiempo. 

Y reanudas aquella conversación que nunca terminó…



miércoles, 15 de abril de 2015

Crónica de un duro día

Tras tanto tiempo esperando por volver a correr;  que mejor lugar que mi pequeño paraíso, esa isla que tanto recorría por sus senderos cuando era pequeño.


Los días previos a la prueba era una balanza que nunca estaba quieta, había días que estaba rozando las nubes y otros por el contrario que una pelota ocupaba mi estómago. 

Por fin llego el 12 de abril, mucho sacrificio, mucho tiempo invertido en entrenamientos y muchas noches soñando con ese momento. Temprano me calcé mis zapatillas y pisé con fuerza “el jable” Graciosero. El clima mostraba lo que iba ser un día espectacular, pero lo que yo y nadie sospechaba era lo que pasaría.
Me dirigí a la salida con mucha ilusión, mi familia, mis paisanos y mis amigos me deseaban mucha suerte, era como lo había soñado, los minutos iban pasando, estaba un poco más nervioso de lo normal, mucho tiempo sin competir; intentaba concentrarme, aislándome del mogollón. Nos estaban llamando a la cámara de llamada, para allí me dirigí, salíamos de veinte en veinte, había llegado la hora que tanto ansiaba.
Sonó el disparo y con fuerza empecé la batalla. Los primeros kilómetros de la prueba me sentía como volando entre las nubes pero algo pasó que de repente bajé al infierno. No sabía si parar y dejarlo todo, o seguir adelante por toda esa gente que apoyaba y daba fuerza. Y de repente apareció ese “Angel” desde el Cielo que me empujó a seguir hacia la meta, fueron kilómetros de auténtica angustia, querer y no poder, lágrimas por el camino,me sentía defraudado de no ser quien siempre fui, era como si alguien ocupara mi cuerpo y no me dejaba avanzar.
Corría sobre los senderos de arena, la prueba se me estaba haciendo demasiada larga, parecía que los kilómetros no pasaban, al horizonte se veía el pueblo, luché por llegar y no abandonar, sacaba fuerza de flaqueza.


Al fin, llegué a meta, mareado, sin fuerzas, agotado, desilusionado, pero había cumplido con el propósito, llegar, ese fue mi gran triunfo.

Mi Padre, fue enseguida a abrazarme, él me conoce mejor que nadie y sabía que algo no iba bien.
Aprovecho para felicitarlo por la magnífica prueba que realizó, es grande, me siento orgulloso de él.


Sentado en una silla me iba recuperando,  me sentía arropado, mi familia, amigos, mi gente estaba allí, ellos nunca fallan.

Gracias a todos por esas palabras de afecto, esos ánimos antes de la prueba, pero sobre todo después de ella, no había cumplido con las expectativas de mis paisanos, pero aun así ellos, siguen creyendo en mí. Eso me da fuerzas para seguir adelante, levantarme y seguir creyendo en mi.

domingo, 22 de marzo de 2015

Un nuevo camino

Tú lo llamas suerte, yo lo llamo perseverancia. La suerte no existe, solo existe el trabajo duro y el sacrificio para conseguir unos objetivos o al menos estar más cerca de ellos.

El pasado, ahí quedará, hay que empezar un nuevo camino, a veces solo es necesario apartar un poco las aulagas de la vereda para seguir avanzando y creciendo. No debemos quedarnos quietos con la esperanza de que todo siga siendo igual que ayer.

Los momentos están para vivirlos, todos y cada uno de ellos; unos te producen amor, alegría, emoción, ternura, pasión; otros por el contrario te causan odio, rencor, tirria, enemistad, pero en ocasiones esos momentos más desastrosos son los que te transforman y enseñan a no rendirte y quedarte sentado lamentándote, te obligan a seguir luchando hasta el final, dar todo de ti, hasta alcanzar tu meta.

Debemos aprender a confiar en nosotros mismos, y darnos cuenta que aunque caigamos una y mil veces, debemos levantarnos con más fuerza y seguir adelante…