miércoles, 7 de agosto de 2013

El enemigo del corredor

Hay muchas excusas para quedarse en casa y no salir a correr. Muchas veces nos apetece más quedarnos en el sofá viendo la televisión evitando enfrentarnos al frío de la mañana o a la oscuridad de la noche. 
Cuando no nos apetece correr pensar en sus beneficios puede ser una ventaja. Y recordar estos beneficios en ocasiones es una fuente de motivación.


Una de las excusas más frecuentes es “no tengo tiempo”. Y es que no es fácil encontrar tiempo para correr en la rutina diaria. Pero quizás tendríamos libre entre treinta o sesenta minutos... solo que por pereza, finalmente ese tiempo no lo invertimos en correr.


Si no damos continuidad a nuestros entrenamientos no podremos mejorar. Existen múltiples opciones a lo largo del día o de la noche para encontrar esos minutos; levantarnos una hora antes, comer en una hora en vez de dos, ver menos la televisión...

Tener organizado un plan de entrenamiento y cumplirlo es fundamental: sería bueno entrenar tres o cinco días a la semana y entre treinta o sesenta minutos diarios.


Lo demás son excusas, “Ser conscientes de que mantener la persistencia en los entrenamientos tiene su recompensa”.


Y solo siendo constantes en la dedicación lograremos mayores beneficios.        

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