Son
momentos difíciles, la motivación por ponerme las zapatillas y
salir a correr son nulas. Intento engañar a mis piernas para salir a correr con
ese gran grupo de amigos para romper la monotonía en la
que caí hace varias semanas y despejar la mente.
Después de
estos días tan complicados, lo de menos eran los entrenamientos ni
muchos menos me planteaba competir.
Ahora después del desenlace
menos esperado y mas doloroso posible, la perdida del
pilar fundamental de mi familia. Esa persona que me dio la vida, me
enseño a luchar por mis sueños y a enfrentarme a los problemas y
buscarle solución, por ello y mucho más, estoy retomando la rutina de mis
entrenamientos con la ayuda de buenos amigos.
Y poder luchar por mis
sueños, y ella en el Reino de los Cielos, este orgullosa de mi.
En cada carrera que
participe estarás presente en mi corazón y luchare hasta el final
para poder dedicarte cada uno de mis éxitos.
¡TE QUIERO MAMA!


Hermoso artículo ¡claro que sí Víctor!
ResponderEliminarY siempre estará contigo....ayudandote en cada día, porque está viva dentro de ti....y te quedan muchísimos triunfos por dedicarle. Campeón.
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